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Archivo:SA - Aizen retira la ilusión.jpg|<center>Hirako deja marcharse a Ichigo.</center>
 
 
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Revisión de 18:41 20 oct 2013

Bleach - The Vizard

Ichigo junto a los Vizard, nuevos personajes de la Saga Arrancar

La Saga Arrancar es la tercera saga del manga de Bleach, y la cuarta del anime en la que se introducen las nuevas razas que comenzarán a desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de la historia, los Arrancar y los Vizard. Una vez finalizado el primer gran arco argumental en el que está dividido la serie, aquél dedicado a los Shinigamis (que incluye las dos primeras sagas), con la Saga Arrancar se inicia el segundo de los bloques en los que está segmentada Bleach, y que comprende las tres siguientes sagas, sin contar el paréntesis de Turn Back the Pendulum. Esta parte de la historia cubre desde el fin de las aventuras de Ichigo Kurosaki y sus amigos en la Sociedad de Almas hasta los preparativos del viaje al Hueco Mundo. Además de la aparición de los Arrancar y de los Vizard, en la Saga Arrancar se muestra el progreso de Ichigo en el dominio de sus poderes Hollow y los preparativos de todos los personajes para la inminente guerra en la que los Shinigamis de la Sociedad de Almas se las verán con las fuerzas que Sōsuke Aizen está reclutando en el Hueco Mundo.

En el manga, la Saga Arrancar cubre un total de 58 capítulos, desde el capítulo 183 hasta el 240, repartidos en 7 volúmenes recopilatorios (desde la mitad del tomo 21 hasta casi la totalidad del 27). En el anime el material basado en el manga está mezclado con otros episodios totalmente ajenos a la historia central, de tal forma que abarca desde el episodio 110 hasta el 143. Estos episodios están repartidos entre la sexta temporada de la serie, llamada Los Arrancar: la Llegada, y la mayor parte de la séptima, cuyo nombre es Los Arrancar: la entrada furtiva al Hueco Mundo. En todos ellos se incluyen varias escenas, e incluso episodios completos, que no guardan relación con los hechos ocurridos en el manga, si bien pueden enmarcarse sin grandes problemas en el eje cronológico de la serie.

Los Vizard y los Arrancar se ponen en movimiento

El nuevo estudiante de intercambio: Shinji Hirako

Ichigo se dispone a empezar un nuevo curso en el instituto, una vez que ha regresado de la Sociedad de Almas. Viendo el destrozo que ha sufrido Kon en los últimos días, Ichigo le promete que le pedirá a Ishida que lo arregle, y tras ello se marcha. Cuando se dispone a devolverle a su padre el amuleto que le dio, poco antes de su partida a la Sociedad de Almas , Isshin insiste en que se lo quede, pues afirma que ya no lo quiere para nada, y finalmente logra que Ichigo se lo quede a la fuerza. Ya en el instituto, Ichigo se reúne con sus amigos. Keigo se alarma al ver la amistad existente entre Ichigo, Orihime, Ishida y Chad, que no recuerda que existiera antes de las vacaciones, y empieza a pensar que va a ser un marginado social y que le van a dar de lado. Chizuru demuestra que el descanso estival no ha suavizado el acoso al que somete a Orihime , y por su parte Tatsuki deja bien claro que sigue estando siempre alerta y lista para defender a su amiga de los ataques de su compañera de clase. Al saludarse, Tatsuki le pregunta a Ichigo qué es el objeto que lleva colgando de sus pantalones. Inicialmente, Ichigo cree que se refiere al amuleto que le ha dado su padre, mas queda paralizado al comprender que Tatsuki se refiere a la placa de Shinigami sustituto que le dieron en la Sociedad de Almas, y que ningún ser humano común puede ver.

Antes de que Ichigo pueda darle más vueltas al asunto, llega la profesora y da comienza a la clase, preparándose para presentar a un nuevo alumno. Sin embargo, la placa de Ichigo comienza a sonar en ese momento alertándole de la proximidad de un Hollow, y se marcha a toda prisa, diciendo que tiene que ir al aseo. Mientras la profesora trata de poner orden en la clase, pues Chad y Orihime han salido corriendo tras Ichigo, y Keigo también ha intentado seguirles, Tatsuki ve desde la ventana a Ichigo vestido de Shinigami. Éste no ha tenido ningún problema en eliminar al Hollow, y cuando se encuentra con Chad y Orihime, les pregunta por qué no ha acudido Ishida. Orihime les revela que útimamente no lo está pasando muy bien, y mientras los tres amigos vuelven a las clases, ninguno advierte que están siendo observados por un extraño personaje desde el cielo. Por la tarde, Ishida va a casa de Ichigo a arreglar a Kon (al que no le gusta nada que le hayan puesto rizos y encajes), y es entonces cuando el Shinigami sustituto se percata de que su amigo ha perdido sus poderes de Quincy, algo en lo que sigue pensando el día siguiente, cuando por fin se presenta el nuevo estudiante. Éste se llama Shinji Hirako, y se sienta al lado de Ichigo, en el lugar donde antes estaba situada Rukia Kuchiki. Hirako trata de entablar una amable conversación con Ichigo, pero una vez más recibe la señal de que un Hollow va a aparecer, y se marcha a toda prisa, con el consiguiente barullo general. Chad trata de disculpar a Ichigo ante Hirako, pero éste se muestra satisfecho y, con una misteriosa sonrisa, afirma que Ichigo es tal y como pensaba.

Por la noche, Ichigo tiene que continuar realizando sus tareas de Shinigami sustituto, así que permite que Kon ocupe su cuerpo mientras él sale. Después de acabar con el nuevo Hollow, entra en escena Zennosuke Kurumadani, quien afirma ser el nuevo Shinigami designado para vigilar la ciudad de Karakura en sustitución de Rukia Kuchiki. Zennosuke no reconoce la placa de Ichigo y afirma no haber oído nunca nada sobre los Shinigamis sustitutos, pero su discusión es interrumpida por la súbita llegada de una nueva amenaza, que ataca a Ichigo desde la espalda. El muchacho detiene el golpe del recién llegado y se sorprende al ver que no es otro que Hirako, quien además posee una Zanpakutō. Viéndole tan alarmado Hirako le recomienda que sea más silencioso y no desprende tanta energía espiritual a la ligera, pues acabaría siendo descubierto. A la vez, en otro punto de la ciudad Ishida es atacado por un Hollow capaz de rasgar el espacio y Kon, en el cuerpo de Ichigo, es sorprendido en medio de su juerga nocturna por el mismísimo Grand Fisher, que muestra un aspecto diferente desde su último encuentro, así como una Zanpakutō a sus espaldas.

El secreto de Ryūken Ishida e Isshin Kurosaki

La mente fría y analítica de Ishida comprende rápidamente que el enemigo que le ha atacado no es un Hollow común, sino que probablemente se trate de un Menos Grande, pero aun así se defiende lanzándole tubos plateados con los que logra arrancarle un brazo. Su enemigo resulta tener regeneración instantánea, y por si esto fuera poco, en realidad no es uno, sino dos Hollows diferentes que ponen en serio peligro a Ishida. La situación sufre un vuelco al recibir el Hollow una flecha que proviene del arco del padre de Ishida, Ryūken, quien así revela poseer también poderes de Quincy. Su hijo Uryū no puede creerse lo que ven sus ojos, mas Ryūken acaba sin problemas con los dos enemigos, revelándose así que él es en realidad el Último Quincy. Ryūken reprende a su hijo por haber ido a la Sociedad de Almas sin que su poder estuviese lo suficientemente maduro, y que por ello acabase perdiéndolo, mas le ofrece restaurarle sus habilidades si antes le jura que no volverá nunca más a mezclarse con los Shinigamis. No muy lejos, Kon huye a toda velocidad de Grand Fisher, quien cree haber dado con Ichigo y poder saldar así el asunto que tenían pendiente desde su anterior encuentro frente en el cementerio. Los primeros que acuden en auxilio de Kon son las almas modificadas que habitan en la Tienda de Urahara, aunque esto sólo ocurre en el anime. Combinando sus habilidades, Ririn, Kurōdo y Noba consiguen despistar y mantener a raya durante algún tiempo a Grand Fisher, pero éste acaba imponiéndose.

Cuando Grand Fisher se dispone a acabar con Kon, entre ambos se interpone el amuleto que le dio Isshin a Ichigo, que ha sido lanzado desde detrás de Kon, y emitiendo una luz cegadora, impide que Grand Fisher alcance a su presa. Echándole en cara a Kon haber salido sin el amuleto y disculpándose de que Ichigo no se encuentre disponible en ese momento, Isshin Kurosaki emerge de entre las sombras dispuesto a combatir con Grand Fisher, ¡y vestido de Shinigami! Isshin revela a Kon que conocía su existencia desde el principio, e incluso sabía en qué momento estaba ocupando el cuerpo de Ichigo, algo que le deja enormemente sorprendido. Grand Fisher llega a la conclusión de que, como hijo de un Shinigami, Ichigo es un shinketsu (sangre pura), y por ello es especialmente fuerte, pero no se deja intimidar y le exige a Isshin que traiga a Ichigo a su presencia. El padre de Ichigo se disculpa por ignorar el paradero de su hijo, y que de todas formas él está ahí con el objetivo de matarlo, algo que hace que Grand Fisher estalle en carcajadas y, aumentando de tamaño hasta cotas insospechadas, afirma tratarse de un tipo especial de Hollows que se han arrancado sus máscaras, ganando una Zanpakutō y habilidades especiales. Isshin está al tanto de la existencia de estos seres, y sin dejarse intimidar por las dimensiones de su enemigo, acaba con él con un sólo mandoble de su Zanpakutō sellada, tras explicarle que los Shinigamis del rango capitán de división pueden controlar a su antojo el tamaño de sus armas, así que no representan la cantidad de poder espiritual que poseen.

Tanto Ichigo como Hirako perciben, pese a encontrarse a distancia de Isshin y Grand Fisher, la presencia de una potente fuente de energía espiritual, que ninguno de los dos llega a reconocer. Poco antes, Hirako había revelado ser un Vizard, un Shinigami que había obtenido por métodos prohibidos poderes de Hollow y que deseaba que Ichigo se uniese al "Ejército de las Máscaras", explicándole que ésa sería la única forma de poder controlar a su Hollow interior. Mas Ichigo, al sentir aquel enorme poder espiritual, parte a toda prisa, diciéndole a Hirako que no le interesa su oferta, ya que él se considera un Shinigami. Entre tanto, mientras Grand Fisher se desintegra sin llegar a comprender cómo ha podido ser derrotado de una forma tan rápida y sencilla, entra en escena Kisuke Urahara, quien se alegra de ver que Isshin -que resulta ser un viejo conocido suyo- ha recuperado sus poderes de Shinigami, veinte años después de perderlos. Isshin le revela a Urahara que no buscaba la venganza al matar a Grand Fisher, sino que lo que más lamentaba era haber sido incapaz de haber defendido a su difunta esposa, Masaki, cuando ella lo necesitó. Cambiando de tema, Urahara deja patente el hecho de que los Vizard ya han contactado con Ichigo y que este hecho, unido al crecimiento en el número de Arrancar, los Hollows que se han retirado sus máscaras, debe estar relacionado con la actividad en el Hueco Mundo de Sōsuke Aizen, quien sin lugar a dudas se está preparando para la guerra. Urahara e Isshin llegan a la conclusión de que, por medio de la Hōgyoku, Aizen se propone crear Arrancar perfectos con los que enfrentarse a la Sociedad de Almas y de que todos los bandos implicados ya están entrando en acción: los Vizard, la Sociedad de Almas... y también ellos mismos.

Conquistadores: Yasutora Sado, Orihime Inoue e Ichigo Kurosaki VS Yammy Llargo

Al día siguiente, y como si nada hubiera pasado, Hirako vuelve al instituto, algo que no deja de molestar a Ichigo. Apartándole de Orihime antes de que Chizuru tome cartas en el asunto, Ichigo le repite que no quiere saber nada de los Vizard, y que lo mejor que puede hacer es marcharse. Mas Hirako no está dispuesto a rendirse, seguro como está de que Ichigo es un Vizard y de que ya no podrá regresar a su forma original. La única salida que tiene es unirse a ellos, ya que si no, lentamente el Hollow que crece en su interior acabará por devorarle, a él y a todo lo que quiere. Ichigo acaba por alarmarse y se marcha deprimido a su casa, sin saber que Tatsuki ha estado observando de lejos su discusión con Hirako. Éste vuelve de las clases quejándose de lo dura que es la vida del estudiante cuando es atacado por Hiyori Sarugaki, la Vizard con la que había hablado la noche anterior para notificarle su fracaso en la primera toma de contacto con Ichigo. Hiyori está furiosa y la emprende a golpes con Hirako, más aún al descubrir que Chad y Orihime le han seguido. Sin dejar de pegar a Hirako cada vez que dice algo que no le gusta, Hiyori se niega a responder a las preguntas de Chad y Orihime, e incluso se dispone a atacarlos, hasta que Hirako se la lleva a la fuerza y a toda velocidad. Cuando los ánimos de Hiyori se calman, musita que odia profundamente a los humanos y a los Shinigamis, ante lo cual Hirako le dice que por eso mismo deben mostrarse cautelosos y esperar un poco más. Tanto Ishida como Ichigo han pasado todo el día bajos de moral. Tras mucho meditarlo, Ishida acude finalmente al despacho de su padre en el Hospital de Karakura y acepta su oferta, jurando que no volverá a involucrarse en los asuntos de los Shinigamis. Los problemas de Ichigo no parecen tener una solución tan sencilla, y al llegar a casa se va directamente a su cuarto a tumbarse. Kon trata de decirle lo que ha descubierto de Isshin, pero recuerda que Urahara le amenazó seriamente con que no abriese la boca, así que al final se muerde la lengua y hace como si nada hubiera pasado.

Karin sube a hablar con su hermano y le revela que sabe que es un Shinigami. No obstante, su charla es interrumpida por la llegada a Karakura de una energía espiritual de gran magnitud, que alarma a todos los habitantes con poderes del lugar. Haciendo caso omiso de los ruegos de Karin, Ichigo usa su placa para convertirse en Shinigami y sale a averiguar qué es lo que ha sucedido. Los responsables de aquel alboroto han aterrizado en medio de un parque del este de Karakura, provocando un enorme cráter. Al dispersarse el humo, se ve que son dos Arrancar completos y en la Sociedad de Almas se propaga la señal de emergencia. El más grande de los dos Arrancar, Yammy, absorbe las almas de todas las personas que se habían acercado a curiosear. Su acompalante, Ulquiorra, le recuerda que su misión es matar a una sola persona, y que actualmente en Karakura sólo hay tres personas con la energía espiritual suficiente como para poder enfrentarse a ellos. Los pensamientos de Ulquiorra se interrumpen cuando observa con curiosidad que uno de los humanos presentes ha resistido la técnica del Gonzui de Yammy, que no es otra que Tatsuki Arisawa. Ulquiorra le dice a Yammy que, aunque tenga una pequeña cantidad de energía espiritual, Tatsuki no es la persona que buscan y sólo es basura, así que le da permiso para matarla, mas cuando el enorme Arrancar va a descargar una patada sobre ella, llegan Chad y Orihime. De nuevo, Yammy pregunta si los recién llegados son o no interesantes, y Ulquiorra vuelve a decir que son simple basura, por lo que el primero ataca a Chad cuando Orihime trata de poner a salvo a Tatsuki, rompiéndole el brazo derecho en varias secciones.

Ante la atenta mirada de Ulquiorra, Orihime se defiende de Yammy mediante su barrera Santen Kesshun y comienza a sanar el brazo de Chad con el Sōten Kisshun. Ulquiorra se muestra muy interesado por la naturaleza de los poderes de Orihime, que determina que no son de tipo curativo, sino más bien un tipo de restauración espacial o temporal. Orihime, acostumbrada a que los demás le ayuden, llega a la conclusión de que no puede esperar siempre que Ichigo o cualquier otro estén junto a ella, y deseando no seguir siendo una carga, ataca a Yammy con el Koten Zanshun, mas éste para sin problemas el ataque y destruye a Tsubaki ante la aterrorizada mirada de Orihime. No obstante, Ichigo llega a tiempo para ayudar a Orihime, quien se lamenta entre lágrimas de no poder ser más útil. El Shinigami sustituto libera su bankai y, en venganza por Chad, le corta el brazo a Yammy y comienza a atacarle desde todos los ángulos. Más apartado, Ulquiorra (que ya ha indentificado a Ichigo como el objetivo que buscaban), reconoce que Ichigo es ciertamente fuerte y en algunos momentos su fluctuante energía llega a superar a la suya propia, pero que aún así duda que llegue a suponer una amenaza para Aizen. Lleno de heridas y chorreando sangre, Yammy se dispone a liberar su Zanpakutō, pero entonces Ichigo siente cómo su Hollow pugna por abrirse camino, y ese momento de duda es aprovechado por el Arrancar pata atacarle con toda su saña, tanto a él como a Orihime, que acudía en su ayuda. Sin embargo, nuevos personajes acuden a combatir con los Arrancar: Kisuke Urahara y Yoruichi Shihōin hacen acto de aparición.

El dúo más mortífero: Kisuke Urahara y Yoruichi Shihōin VS Yammy Llargo

Urahara detiene el puño de Yammy mediante el escudo de sangre proyectado por su Zanpakutō, Benihime, y sin ningún esfuerzo Yoruichi lanza al voluminoso Arrancar contra el suelo cuando éste va a contraatacar. Yoruichi se aleja del lugar, después de recoger una medicina para Orihime de manos de Urahara, pero Yammy no la deja marcharse y se lanza contra ella. Sin embargo, la antigua líder de las Fuerzas Especiales demuestra ser demasiado rápida para el Arrancar y con sus habilidades de combate cuerpo a cuerpo le propina una buena paliza antes de acudir al lado de Orihime. Yammy vuelve a levantarse, con numerosas heridas y gritando a los cuatro vientos que matará a Yoruichi, tras lo cual le lanza un Cero, que logra pillarla por sorpresa. Es Urahara quien neutraliza el Cero de Yammy, lanzando un ataque muy similar en naturaleza desde Benihime. Para demostrárselo una vez más, vuelve a liberar esa descarga, que hubiera impactado de lleno sobre Yammy de no haberla dispersado con sus propias manos Ulquiorra, quien finalmente ha decidido intervenir. Para sorpresa de Yammy, Ulquiorra no está dispuesto a pelear, sino todo lo contrario, ya que llega a abrirle una nueva herida en el vientre con su mano desnuda, conminándole a que le obedezca y se marche con él, pues Urahara y Yoruichi son unos adversarios a los que tener en cuenta y que, con su nivel actual, quizás no pudieran derrotar. Seguidamente, Ulquiorra abre una Garganta y los dos Arrancar se marchan del lugar, tras haber cumplido su misión, al haber determinado que Ichigo Kurosaki no supone una amenaza para Aizen. De regreso a la Tienda de Urahara, Yoruichi ha requerido también tratamiento médico, y sus brazos y piernas están vendados a raíz de la dura piel de Yammy. La propia Yoruichi se culpa de no haber empleado el Shunkō frente a él, y advierte a Urahara de que los Arrancar son más fuertes de lo que en un principio habían supuesto.

Después de cinco días sin acudir a las clases, Orihime ha regresado al instituto, aunque aún tiene bastante vendajes. Tanto ella como Ichigo se culpan a sí mismos de que Tatsuki casi muriese y Chad haya resultado gravemente herido, pero sus pensamientos son interrumpidos al entrar en el aula, vestidos de estudiantes unos imprevistos visitantes: Tōshirō Hitsugaya, Rangiku Matsumoto, Renji Abarai, Ikkaku Madarame y Yumichika Ayasegawa. Ichigo no es capaz de sobreponerse a la impresión de ver ahí a tantos Shinigamis, y Renji le explica que han recibido órdenes de ayudarle en su lucha contra los Arrancar. Ichigo no reconoce el nombre "Arrancar", por lo que le reprende una voz desde la ventana que le impresiona aún más: Rukia ha regresado al mundo de los vivos y le contempla con una sonrisa. Mas el momento del reencuentro dura unas décimas de segundo, ya que la Shinigami comienza a golpear a Ichigo echándole en cara el penoso estado emocional en el que se encuentra, y causando una conmoción entre los compañeros de clase de su amigo, por medio de su guante, libera a la fuerza al Shinigami sustituto y se lo lleva consigo hasta donde está un Hollow. Ichigo se muestra dubitativo y no está dispuesto a enfrentarse a su enemigo, por lo que Rukia le recrimina que si lamenta su derrota, el daño que han sufrido sus amigos y teme que su Hollow interior acabe por dominarle, lo que tiene que hacer es volverse más fuerte y confiar en sí mismo. Las palabras de Rukia hacen diana en su amigo, y recupera la confianza en sí mismo, derrotando si problemas al Hollow y teniendo el valor de acercarse a Orihime y prometerle (con la ayuda de Rukia) que la próxima vez será lo suficientemente fuerte como para protegerla e impedir que sufra más daños.

La Noche del Mazo

El peligro que se aproxima: la advertencia de Hitsugaya

Los Shinigamis que se han presentado en el instituto finalmente optan por largarse, después de haber montado un buen barullo y de que Keigo, cada vez más ignorado por Mizuiro, haya sido amenazado por Ikkaku y golpeado por Matsumoto cuando se lanzó hacia su escote. Todos ellos se cuelan poco después en el cuarto de Ichigo, quien ya se encuentra dentro con Rukia y Kon, y después de una nueva tentativa de acercarse a Matsumoto (esta vez por parte de Kon) y le explican por qué han sido enviados al mundo de los vivos. Hitsugaya revela a Ichigo que hay tres tipos de Menos: los Gillian, que son aquéllos monstruos grandes y lentos con los que se ha encontrado en anteriores ocasiones; los Adjuchas, más pequeños, inteligentes y poderosos; y finalmente los Vasto Lorde, con un tamaño similar al de los humanos y de un número tan reducido que no se sabe cuántos existen, al estar en las profundidades del Hueco Mundo. Según Hitsugaya, el poder de un Vasto Lorde es comparable al de un Capitán Shinigami, por lo que si Aizen logra convertir en Arrancar a al menos diez seres de estas características, la Sociedad de Almas estará condenada. Al atardecer, y viendo que Ichigo no está dispuesto a acogerlos en su casa, el grupo se separa para buscar un sitio donde dormir. Renji dice que tiene ganas de conocer a Urahara y hablar de muchas cosas acerca de él, mientras que Matsumoto opta por marcharse a casa de Orihime e intenta convencer a Hitsugaya de que le acompañe. Ikkaku y Yumichika aseguran que sabrán apañárselas, mientras que Rukia logra hacerse un hueco en la casa de los Kurosaki al inventarse una desgarradora historia que logra partirles el corazón a Isshin y a Yuzu, que aceptan a la Shinigami con los brazos abiertos como una más de la familia.

En el Hueco Mundo, sentado sobre un trono y rodeado de veinte figuras envueltas en sombras, Aizen recibe en audiencia a Ulquiorra y a Yammy, quienes le traen información sobre su misión en el mundo de los vivos. Ulquiorra se saca su ojo izquierdo y lo despedaza ante los asistentes, facilitando así que todos ellos puedan ver, por medio de tan curiosa habilidad, todo lo que ha experimentado Ulquiorra en Karakura. Después de que finalice la visión, Aizen comprende por qué Ulquiorra no consideró necesario que Ichigo muriese, mas uno de los asistentes, Grimmjow, recrimina a Ulquiorra que no cumpliese las órdenes y hubiese acabado con el Shinigami sustituto. Provocando además a Yammy por su vergonzosa derrota, Grimmjow afirma que él hubiera vencido en un abrir y cerrar de ojos a Ichigo y los demás personajes que llegaron en su ayuda, pero Ulquiorra contiene a su compañero y le explica con actitud paciente que, si bien Ichigo tiene un gran potencial, los altibajos que existen en él bien pueden acabar convirtiéndole en uno de los suyos. Grimmjow prosigue la discusión preguntándole a Ulquiorra qué es lo que haría si de verdad tuviera la oportunidad de provocar que Ichigo cambiase de bando, mas el Arrancar le responde que se ocuparía personalmente de eso si se presentara la ocasión. Aizen interviene para dejar bien claro que confía por entero en Ulquiorra, pero esto no evita que Grimmjow se moleste por la actitud de su compañero Arrancar y planee hacer las cosas a su manera.


La danza de la espada blanca: Rukia Kuchiki VS Di Roy Linker

Orihime ha aceptado en su casa a Matsumoto (Hitsugaya ha preferido quedarse fuera, en el tejado) y mientas la Shinigami está dándose un baño, le confiesa entre lágrimas que no puede evitar sentirse celosa de Rukia, por más que sea su amiga y la aprecia mucho, por la influencia que tiene sobre Ichigo y lo poco que le ha costado devolverlo a la normalidad. Matsumoto consuela a Orihime, y afirma que actualmente Ichigo las necesita tanto a Rukia como a la propia Orihime por igual, y que lo mejor que puede hacer es plantar cara y superar esos pensamientos que no van con su forma de ser. A la vez que esta escena tiene lugar, en el cielo de Karakura cinco Arrancar se reúnen con Grimmjow, dispuestos a acabar lo que Ulquiorra dejó a medias, aun sin el permiso de Aizen. Los seis juntos utilizan la Pesquisa para rastrear las fuentes de energía espiritual existentes en la ciudad, y comprueban que han llegado refuerzos de la Sociedad de Almas, algo que sin lugar a dudas dificultará su tarea. Maldiciendo a Ulquiorra, Grimmjow ordena a sus cinco subordinados que no se contengan ni hagan distinciones, sino que eliminen a todas y cada una de las fuentes que han detectado, tengan mucho o poco poder espiritual, y seguidamente el grupo se separa en busca de diferentes objetivos. En el preciso momento en que los seis Arrancar se lanzan en distintas direcciones, Ichigo y los demás Shinigamis detectan su presencia y entran en estado de máxima alerta, por lo que no tardan en encararse con sus respectivos oponentes.

Rukia adivina rápidamente que las intenciones de los Arrancar son causar una masacre y eliminar a todos aquellos que tienen cierta energía espiritual, por lo que ella e Ichigo van en busca de Chad, ya que Ishida ha perdido la mayor parte de sus antiguos poderes y Orihime está a salvo con Hitsugaya y Matsumoto. En aquel instante, Chad ha dado por concluido el tratamiento de curación de los Rikka, y le dice a Shun'ō que ya está recuperado y que puede volver junto a Orihime. Cuando sale a la calle, Chad es de súbito atacado por uno de los Arrancar, de tal forma que si no hubiera llegado Ichigo en ese mismo momento, su enemigo le habría perforado el pecho con la mano antes incluso de que el propio Chad se hubiese percatado de su presencia. Ichigo le ordena a Chad que se aleje de allí, algo que acaba haciendo con un palpable malestar, que percibe Rukia al cruzarse por él en el camino. Mientras corre a un lugar seguro, Chad se lamenta de que antes él e Ichigo se apoyasen mutuamente y luchasen espalda con espalda, pero que ahora esa situación sea imposible de repetirse, debido al abismo de poder que media entre los dos. Al llegar junto a Ichigo, Rukia le conmina a que se parte y deje que sea ella la que se encargue del Arrancar, por lo que abandona su gigai y regresa a su aspecto de Shinigami, explicándole a su amigo que en la Sociedad de Almas era cuestión de tiempo que acabase recuperando sus poderes. El gigai de Rukia es ocupado por Chappy, el alma artificial predilecta de la Asociación de Mujeres Shinigamis, que en un arrebato de euforia y con una inesperada fuerza, logra mantener entretenido a Ichigo, incapaz de quitárselo de encima.

El Arrancar trata de pillar a Rukia por sorpesa, mas ésta logra parar su mano, que usa su enemigo como si se tratase de un arma (gracias a su protección de Hierro), y contraataca. Su enemigo se presenta como el 16º Arrancar, Di Roy, mas se niega a escuchar el nombre y la posición de Rukia, excusándose por no querer memorizar a todas las personas a las que piensa matar esa misma noche. Sin dejarse provocar por la bravata de Di Roy, Rukia le pide que al menos le deje presentar a su espada, y seguidamente libera -por primera vez en la serie- su Zanpakutō, Sode no Shirayuki, que toma la forma de una katana completamente blanca, con un largo lazo del mismo color tras de sí. Sorprendido de ver una Zanpakutō blanca, Di Roy es pillado por sorpresa por Rukia, que ejecuta sobre él su Primera Danza, Tsukishiro. Creyendo que el poder de Sode no Shirayuki es congelar el suelo, Di Roy se eleva sobre los aires y se prepara para lanzar un Cero a la Shinigami, mas ésta no se inmuta y le dice que la danza Tsukishiro es capaz de congelar todo el espacio, tanto el cierro como la tierra, delimitado por el círculo donde se ha ejecutado. De esta forma, Di Roy muere y la noticia no tarda en llegar a sus compañeros Arrancar, que no dudan en maldecir su nombre y asegurar que por su debilidad, sólo era Arrancar en el nombre. Ichigo contempla con sorpresa y curiosidad a Sode no Shirayuki, y Chappy le explica que se trata de una Zanpakutō de tipo hielo, la más hermosa de la Sociedad de Almas, y que Rukia tiene un nivel por el que pudiera haberse convertido sin ningún problema en Oficial en cualquier división, de no ser por las presiones de Byakuya Kuchiki, quien no deseaba que Rukia arriesgase su vida en misiones cada vez más peligrosas.

¡Mala suerte!: Ikkaku Madarame VS Edrad Liones

Por encargo de su tiránica hermana mayor, Keigo ha tenido que salir a hacer unas compras nocturnas. Pensando en qué podría ser lo que había creído divisar con anterioridad (un Hollow volador, a lo lejos), oye cerca de él una explosión y, poco después, correr a gran velocidad por la calle desierta a Zennosuke Kurumadani. Keigo ya se lo había encontrado en otra ocasión, creyendo que se trataba de un actor de un show de televisión, así que no se alarma al verlo y le saluda como si nada mientras sigue su camino, aunque el aterrorizado Shinigami no le hace el menor caso. Justo después, se produce una nueva explosión, esta vez delante mismo de Keigo, a quien le entra un ataque de pánico al ver que tiene delante de él a Ikkaku, a quien había conocido aquella misma tarde y no en muy buenas circunstancias, vestido de Shinigami, esgrimiendo su Zanpakutō y sangrando por la cabeza. Tras él, un Arrancar alto y musculoso, que le golpea con todas sus fuerzas y alarma aún más a Keigo. Ikkaku se olvida por un momento de su formidable enemigo, y sujetando a Keigo del cuello de la camisa le ofrece un trato: él le da alojamiento esa noche en su casa, y a cambio, el Shinigami le protege encargándose del Arrancar. Keigo no tiene más remedio que asentir, sin entender muy bien qué es lo que está ocurriendo exactamente. No mucho después, a la vez que progresa el combate, Yumichika se acerca a su lado y le explica que Ikkaku pertenece a la 11ª División, por lo que nunca aceptaría refuerzos en una lucha de la que, además, está disfrutando enormemente. Para desconcertar aún más a Keigo, Yumichika afirma que sólo si Ikkaku muriese, él debería actuar, y que de todas formas siempre estaría orgulloso del comportamiento de su amigo y camarada.

Ciertamente, Ikkaku parece estar pasándoselo en grande, y aunque su oponente asegura que con el dominio de la espada que maneja el Shinigami jamás logrará atravesar su Hierro, al estar a punto de recibir un nuevo embate, opta por detenerlo con su propia Zanpakutō. A continuación se establece entre ambos contendientes un intercambio de golpes con sus respectivas paradas, en las que el Arrancar observa que Ikkaku sostiene la espada con la mano izquierda y la funda de la misma (que también usa en el combate) con la derecha. Creyendo que puede utilizar este descubrimiento en su provecho, al contraatacar sólo cuando sepa que no va a poder defenderse, el Arrancar lanza un puño flamígero y después, con su propia Zanpakutō se dispone a golpear, pero es sorprendido por la táctica de Ikkaku, que es ambidextro y aprovecha el descuido de su enemigo para herirle en el rostro. Aunque su herida es superficial, el adversario de Ikkaku se toma el tiempo suficiente como para analizar su comportamiento, ya que le intriga su forma de luchar tan temeraria y que crea que el combate es un juego y no asunto a vida o muerte. Por su parte, Ikkaku ha perdido dos muelas por los golpes recibidos, y creyendo haber encontrado ya una pauta de ataque en su oponente, afirma que ya está listo para liberar su Zanpakutō. De la misma forma, el Arrancar libera su Zanpakutō, Volcánica, y ante el pasmo de Ikkaku, en lugar de cambiar de aspecto su arma, lo hace él mismo, surgiéndole unos brazos anormalmente largos y robustos, como principal modificación respecto a su estado anterior. En ese momento, el Arrancar accede por fin a presentarse como Edrad Liones, 13º Arrancar. La liberación de Edrad, en la que sus puñetazos de fuego se vuelven más poderosos y destructivos si cabe, es demasiado para Ikkaku, e incluso Yumichika comienza a encargar a la Sociedad de Almas que preparen un funeral en su honor, dado el cariz que está tomando el combate. Edrad le explica que, al ser liberadas, las Zanpakutō de los Arrancar muestran la verdadera apariencia y poder de su usuario, que hasta entonces estaba parcialmente sellado en una forma más humanoide.

Ikkaku cada vez tiene más heridas y quemaduras, pero no se arredra ante la situación y libera su propio shikai, Hōzukimaru, para ser inmediatamente después alcanzado por una nueva llamarada y caer al suelo, sin haber llegado a impactar sobre Edrad. Con Hōzukimaru partida en dos y chorreando sangre por todas partes, Ikkaku logra sin embargo encajar sin derrumbarse un puñetazo de Edrad, y se niega a rendirse como le pedía el Arrancar. Todo lo contrario, y tras asegurarse de que ninguno de los otros Shinigamis (salvo Yumichika) están prestando atención a su combate, opta por mostrar su carta secreta: un bankai, llamado Ryūmon Hōzukimaru. Edrad no tiene apenas tiempo para sorprenderse y preguntarse cómo un 3º Oficial puede poseer un bankai, pues Ikkaku responde a un nuevo puñetazo con una de las tres grandes hojas de Ryūmon Hōzukimaru, logrando anular su ataque e incluso perforar la protección de Hierro. Edrad comprende entonces que el bankai de Ikkaku no aumenta su velocidad ni su defensa, sino que se centra totalmente en su poder ofensivo, por lo que se propone reunir todas sus fuerzas restantes y derrotarle de un solo golpe. No obstante, para su sorpresa, el poder espiritual de Ikkaku sigue creciendo a medida que éste mueve su bankai, ante lo cual accede a explicarle que su Zanpakutō es perezosa, y tarda un poco en despertarse, hasta que el dragón que está en su parte central se tiñe de rojo: ése es el momento en que su poder está al máximo, y cuando llega, se produce el choque final entre él y Edrad. Después de disperarse el humo, Ikkaku cae al suelo con su bankai roto en pedazos, pero tras de sí Edrad también se derrumba, después de vérsele que le falta un brazo y parte del tórax. El Arrancar muere con una sonrisa irónica, recordando el nombre de Ikkaku, ya que él le dijo al principio del combate que siempre se presentaba para que sus enemigos supiesen quién les había matado. Por su parte, aunque tiene un gran número de heridas, Ikkaku no pierde el conocimiento, y Yumichika le sale al encuentro, contento de ver a su amigo con vida.

La restricción del límite: Renji Abarai y Ururu Tsumugiya VS Yylfordt Granz, Rangiku Matsumoto VS Nakeem Greendina y Tōshirō Hitsugaya VS Shawlong Koufang

El contrincante que le toca en suerte a Hitsugaya se presenta como el 11º Arrancar, Shawlong Koufang y al saber que su objetivo es ni más ni menos que un Capitán Shinigami, afirma que es su día de suerte. Al finalizar la lucha entre Ikkaku y Edrad, se ve que Shawlong lleva una clara ventaja sobre Hitsugaya quien, pese a haber liberado su bankai, no ha infrigido daño alguno a su enemigo, y como contrapartida sufre algunas heridas. A su lado, Matsumoto yace sobre el suelo aparentemente inconsciente, derrotada por su enemigo, Nakeem. La situación tampoco es favorable para Renji, quien lucha a las puertas de la Tienda de Urahara con el 15º Arrancar, Yylfordt Granz, capaz de bloquear sin ningún esfuerzo el bankai del Subcapitán de la 6ª División, Hihiō Zabimaru con su propia Zanpakutō, antes de aproximarse a él a gran velocidad y asestarle un nuevo golpe. Este combate está siendo observado no muy lejos por Jinta Hanakari, quien siente tras de sí a Ururu Tsumugiya aproximarse. Por su mirada perdida, Jinta comprende que Ururu está reaccionando de la peor manera posible a la energía espiritual de los Arrancar, mas no puede evitar que su amiga se lance a toda velocidad hacia Yylfordt e interfiera en el combate, dándole una tremeda patada que le destroza media cara. Ante la sorpresa mayúscula de Renji y del propio Yylfordt, una Ururu que no parece estar en sus cabales y que se comporta como una máquina de matar, afirma que el Arrancar es peligroso y que por ello debe eliminarlo, tras lo cual le golpea de nuevo con una inusitada fuerza. Viéndose próximo a una derrota inexplicable, Yylfordt se deja llevar por la ira y libera su Zanpakutō, Del Toro, transformándose en una enorme criatura semejante a un toro, que atraviesa de lado a lado a Ururu con uno de sus cuernos. Jinta recoge el cuerpo de su amiga y golpea a Yylfordt con su mazo, mas éste ni se da por enterado de su presencia, dada la densa protección de Hierro y la mejora en sus habilidades que se ha producido al proceder a la liberación de su Zanpakutō. Renji protege al muchacho con su bankai, mas de nuevo es herido por Yylfordt, quien ha recuperado la ventaja perdida tras la irrupción de Ururu.

Hitsugaya sigue tratando de alcanzar a Shawlong con su bankai, Daiguren Hyōrinmaru, y mediante el ardid de golpearle con la cola del mismo, al menos logra congelar la mano y la espada de su oponente, aunque éste no tiene mucho problema en deshacerse del hielo. Shawlong hace muestra de su mente fría y analítica, señalándole a Hitsugaya que cada vez quedan menos pétalos en las flores de hielo que hay tras su bankai, lo que según él indica que dentro de poco se quedará sin energías para seguir manejando el bankai. Aunque Hitsugaya ni confirma ni desmienta la aseveración de Shawlong, el Arrancar considera que sería una falta de respeto asesinar a un Capitán Shinigami cuando éste se ha quedado sin fuerzas, y libera su propia Zanpakutō, Tijereta, para acabar con él mientras aún tiene el bankai activado. Nada más liberarla, el incremento de poder que se produce en Shawlong es tal que puede atacar a Hitsugaya con tal rapidez que éste ni siquiera ve venir el golpe, y es herido en varios puntos del cuerpo por las afiladas garras de su enemigo. No obstante, el joven Capitán resiste la embestida, e incluso tiene las fuerzas suficientes para preguntarle si el hecho de que se haya presentado antes como 11º Arrancar significa también que ocupa esa posición en términos de fuerza. Shawlong afirma que, en los Arrancar, los números del 11 en adelante indican el orden de nacimiento de un Arrancar a partir de la Hōgyoku, mientras que los dígitos del 1 al 10 están reservados para los Arrancar con un mayor poder destructivo, que reciben el nombre de Espada, con un poder en absoluto comparable al de ningún otro Arrancar. Así mismo, Shawlong le dice que uno de los Espada ha ido con ellos al mundo de los vivos, y ése no es otro que Grimmjow Jaegerjaquez, la Sexta Espada.

Por fin, en la Sociedad de Almas se da el permiso de la liberación del límite a capitanes y subcapitanes, que había solicitado Matsumoto mientras hacía creer a su oponente que estaba desmayada. La Subcapitana de la 10ª División se levanta inmediatamente, frenando la patada que le lanza Nakeem, y avisa a Hitsugaya y a Renji de que pueden luchar por fin al 100% de sus fuerzas. Hitsugaya le explica a Shawlong que, debido a su gran poder espiritual, todos los capitanes y subcapitanes que van al mundo de los vivos son limitados de forma automática y que, al levantarse esta restricción, sus habilidades llegan a ser hasta cinco veces superiores. De hecho, poco después se aprecia que los Shinigamis detentan ahora la voz cantante en el combate, y su fuerza es marcadamente superior a la de los Arrancar. Matsumoto puede bloquear sin problema los ataques de Nakeem, e incluso esquivar un ataque por la espalda después de que éste realizase un Sonido al emplear ella el Shunpo, la variante Shinigami de esta misma técnica, a la vez que le secciona de arriba abajo el tronco. Hitsugaya da el combate por terminado, y tras despedirse de Shawlong, al mismo tiempo él, Renji y Matsumoto atacan a sus respectivos contrincantes, quienes habían procedido ya a la retirada. Hitsugaya acaba con Shawlong mediante una de las técnicas de su bankai, el Ryūsenka, y Renji destruye a Yylfordt mediante el empleo del Hikotsu Taihō. Matsumoto da el golpe de gracia a Nakeem liberando su Zanpakutō, Haineko, y de esta forma los últimos Arrancar que habían acompañado a Grimmjow mueren. Renji cae al suelo deseándole suerte a Ichigo en su combate correspondiente, mientras que Hitsugaya se colapsa y Matsumoto le pide con urgencia a Orihime que suba al tejado a curarle las heridas a su capitán.

El instinto asesino: Ichigo Kurosaki VS Grimmjow Jaegerjaquez (Ronda 1)

Buscando la energía espiritual más fuerte, Grimmjow se presenta ante Ichigo y Rukia, al poco de la muerte de Di Roy, y les pregunta quién de los dos es el poseedor de esa energía que ha sentido desde lejos. Pese a mantenerse alerta al percibir que Grimmjow no tiene nada que ver con Di Roy, Rukia es incapaz de bloquear el ataque de la Sexta Espada, que la perfora el tórax con su mano, ante el espanto de Ichigo. Con una razón más que suficiente para combatir, Ichigo ataca a Grimmjow mientras Rukia es atendida entre estertores por Chappy, que aún ocupa su gigai. Grimmjow detiene con el dorso de la mano a Zangetsu, y le pide que le muestre su bankai, si no quiere acabar como un colador. El Shinigami sustituto acaba liberando su bankai, Tensa Zangetsu, pero aun así Grimmjow sigue siendo capaz de ver a través de sus golpes, detenerlos y contraatacar, dándole una buena tunda a Ichigo. Desde el cielo, Grimmjow le pregunta a su enemigo si su bankai sólo aumenta la velocidad y si piensa seguir así, pues comienza a aburrirse, ante lo cual Ichigo le responde lanzándole un Getsuga Tenshō, que pilla por sorpresa al Arrancar, de tal forma que sólo puede protegerse el rostro con los brazos y recibe una gran herida -aunque superficial- de un lado a otro del tronco, en sentido oblicuo. Al recibir una técnica que no constaba en el informe de Ulquiorra con toda su intensidad, Grimmjow comienza a animarse, pero al mismo tiempo Ichigo se da cuenta de que está comenzando a perder el control y las escleróticas de sus ojos comienzan a volverse negras en el peor momento posible. Grimmjow se dispone a desenvainar su propia Zanpakutō, considerando que ahora es turno, pero es inesperadamente detenido por Kaname Tōsen, quien ha hecho su aparición en el mundo de los vivos a través de una Garganta.

Ante la sorprendida mirada de Ichigo (e incluso de Tatsuki, que ha estado observando el combate sin llegar a creerse lo que ven sus ojos), Tōsen ordena a Grimmjow que guarde su Zanpakutō y que le acompañe de vuelta al Hueco Mundo, pues ha desobedecido a Aizen al actuar por cuenta propia y con ello ha sido el responsable último de la muerte de los cinco Arrancar que lo han acompañado. Con un patente disgusto y desprecio hacia Tōsen, Grimmjow no tiene más remedio que acceder y marcharse con él al Hueco Mundo. Desde el suelo, Ichigo le grita a Grimmjow que no se puede ir así, pues su combate aún no ha terminado, mas el Arrancar le dice que no tiente a la suerte, pues el único beneficiado por la situación ha sido el mismo Ichigo, ya que en su estado actual no sería capaz de hacer nada contra él, y menos aún si liberase su Zanpakutō. Antes de desaparecer al otro lado de la Garganta, Grimmjow le dice su nombre a Ichigo, y le asegura que la próxima vez que lo oiga será el día de su muerte. Ichigo no se queda mucho tiempo solo, ya que al poco aparece junto a él Renji, preguntándole si ha ganado o ha perdido. El Shinigami sustituto le responde que ha sido derrotado por Grimmjow, ya que no sólo no le ha vencido, sino que tampoco ha podido defender a sus amigos. Éstos ya han comenzado a reunirse, y comprobar el estado en el que se encuentran. Orihime ha curado las heridas de Hitsugaya y procede a continuación a ocuparse de las de Rukia, observando con aceptación y cierta tristeza la mirada anhelante y preocupada que Ichigo mantiene en su amiga Shinigami. En la Tienda de Urahara, Tessai está curando a Ururu Por su parte, Keigo cumple muy a su pesar el trato que hizo con Ikkaku, y le lleva a él y a Yumichika a su casa, esperando que su hermana Mizuho, con su habitual mal carácter, les eche a patadas. Sin embargo, y desgraciadamente para Keigo, a Mizuho le encantan los hombres con la cabeza afeitada, y no deja pasar la oportunidad de ofrecer su techo a Ikkaku por el tiempo que él considere oportuno.

En el Hueco Mundo, Grimmjow es llevado a presencia de Aizen, pero se niega a disculparse por su comportamiento. Aizen afirma no estar enfadado, y sin dejar de prestar atención a la herida causada por el Getsuga Tenshō, justifica su actitud achacándola a un corazón ardiente. Tōsen no está de acuerdo con la permisividad de Aizen, e insiste en castigarlo personalmente. Grimmjow aventura que Tōsen le tiene manía, mas éste rechaza tal afirmación, justificándose al decir que no tolera a aquéllos que traen el caos y el desorden, y que si mientras no haya una causa digna, una matanza nunca estará respaldada por la justicia. Antes de que Grimmjow pueda reaccionar, Tōsen le secciona le brazo izquierdo e incinera sus restos mediante el Hadō 54, Haien. Retorciéndose de ira y de dolor, Grimmjow amenaza a Tōsen con matarle en ese mismo momento, pero es contenido por las palabras de Aizen, quien afirma que si le hace daño a su aliado, ya no tendrá motivos para perdonarle. Grimmjow se marcha enfurecido, y al poco también se retira Aizen, al que le sale al encuentro su mano derecha, Gin Ichimaru, que con su habitual sarcasmo le señala que ya sabía como reaccionaría Tōsen. Aizen no niega los comentarios de Ichimaru, y mantiene que no le preocupa haber perdido a cinco Arrancar de esa categoría, ya que su interés reside en reunir y perfeccionar a los Vasto Lorde.

Un mes de preparativos para la guerra

El Ejército Enmascarado: Ichigo acude a los Vizard

Desde lejos, Ishida ha seguido la lucha de los Shinigamis, pero no ha acudido en su ayuda por seguir con su padre, quien está seguro de que recuperará sus poderes de Quincy... si es que no muere antes a consecuencia del duro entrenamiento al que le está sometiendo. Aunque los Shinigamis se hayan alzado con la victoria tras su primer enfrentamiento con los Arrancar, una sensación de pesimismo circula en torno a ellos y sus amigos. Hitsugaya teme que el poder de los Arrancar sea demasiado grande, ya que necesitaron retirar la restricción del límite para poder derrotar a unos individuos que no eran más que Gillian y Adjuchas. Chad ha pedido ayuda a Urahara para que le entrene, e Ichigo ha desaparecido sin dar explicaciones a nadie, después de ver a Rukia recuperada. En secreto, ha ido a visitar a los Vizard, que se encuentran dentro de lo que parece ser una nave industrial abandonada. Con una sonrisa de autocomplaciencia, Hirako se alegra de que por fin Ichigo haya decidido unirse a ellos, mas éste no tarda en sacarle de su error al decirle que no desea entrar a formar parte de su comunidad, sino tan sólo que le enseñen cómo imponerse a su Hollow interior. Ichigo está dispuesto a usar la fuerza para convencer a los Vizard, y llega a cruzar su espada con Hirako, observando su enfrentamiento el resto de los miembros del grupo con gesto escéptico. Como bien señalan, tanto Hirako como Ichigo se están conteniendo, sobre todo por el miedo de éste último a su Hollow interior, hasta que Hiyori echa del campo de batalla a Hirako por medio de un zapatillazo y le reemplaza en la lucha. La malhumorada Vizard le dice a Ichigo que no está en disposición de darles órdenes, y que son ellos los que deciden si le aceptan o no como uno de los suyos, no a la inversa.

Para probar el alcance del poder de Ichigo, Hiyori exige a Ichigo a que se deje controlar por su Hollow, y ante su negativa, ella emplea su propia Máscara Hollow, con la idea de que el Hollow interior se manifieste poniendo al Shinigami sustituto en una situación crítica. Tratando de hacer frente a los ataques de Hiyori, al mismo tiempo Ichigo se pregunta cómo es posible que la Vizard pueda controlar sus poderes Hollow con tanta eficacia y ponerse y quitarse la máscara a su antojo, a la vez que recibe alguna herida. Finalmente, el Hollow interior de Ichigo se manifiesta aun estando éste en shikai, al recibir un mandoble de Hiyori, de tal manera que pilla por sorpresa a todos los presentes y casi estrangula a Hiyori. Sólo la veloz intervención de los otros siete Vizard logra inmovilizar a Ichigo y poner a salvo a una temblorosa Hiyori, que no se opone a que Hirako dé la prueba por superada y acceda a enseñarle a Ichigo cómo controlar a su Hollow. Al poco, Ichigo es obligado a moverse en el Super Hiyori Walker, un instrumento diseñado por Hiyori cuyo propósito es ir absorbiendo la energía espiritual del usuario, con la idea de que los Vizard se puedan hacer una idea de cuál es el alcance de poder de Ichigo y el nivel al que le deberán someter. Pero, como Hiyori no le explica el propósito de su aparato, no tardan en enzarzarse en una nueva discusión, a la que pone fin Hirako diciéndole a Ichigo que él no puede saber de cuánto tiempo dispone, pues ignora todo acerca del funcionamiento de la Hōgyoku. Al no esperarse ese comentario, Ichigo pregunta a Hirako cómo sabe de la existencia de la Hōgyoku, mas Hirako evita responderle, aunque asegura saber lo suficiente sobre ese artefacto, sobre lo Hollowficación y sobre Sōsuke Aizen. Aceptando por fin que el ritmo de progresos de Ichigo no se puede comparar al de un Shinigami común, al tener también constancia de que consiguió el shikai y el bankai en tiempo récord, Hirako decide poner en contacto a Ichigo directamente con su parte Hollow y que lo someta por su propia cuenta.

Encargándole a Hachi que refuerce las barreras dispuestas en torno a su refugio, Hirako y los demás Vizard bajan a una enorme sala de entrenamientos subterránea, y ahí el cuerpo inconsciente de Ichigo es mantenido sujeto mediante el Bakudō 75, Gochūtekkan, empleado por Hachi, mientras dispone alrededor nuevas capas de barrera, para mantener en un espacio reducido a Ichigo a medida que vaya progresando su conversión en Hollow. Ésta no tarda en comenzar, como reflejo de la lucha interna que se está dando entre Ichigo y Hollow Ichigo, que parece haber asumido también la personalidad de Zangetsu, al no aparecer éste en el mundo interior del Shinigami sustituto. A la vez que Hollow Ichigo le dice a Ichigo que él es Zangetsu, en el mundo exterior comienza la Hollowficación de Ichigo, y el primero de los Vizard en empezar a luchar con él es Lisa Yadōmaru. Como Hollow Ichigo insiste en el hecho de que él y Zangetsu son el origen de los poderes de Ichigo, y que exista una apariencia u otra depende de qué tipo de poderes predominen sobre el resto, Ichigo toma la determinación de traer a Zangetsu de vuelta al precio que sea, liberando su bankai de forma simultánea a como lo hace el propio Hollow Ichigo. Éste posee una Tensa Zangetsu idéntica a la de Ichigo pero de color blanco, y afirma que aprendió a controlar el bankai a la vez que el propio Ichigo, a consecuencia de su arduo entrenamiento. Ichigo le lanza un Getsuga Tenshō que Hollow Ichigo dispersa con la mano, antes de lanzarle él otro igual, pero con los colores invertidos. Mientras, en el exterior, una agotada Lisa es reemplazada por Kensei Muguruma, a medida que progresa la Hollowficación. Los Vizard establecen turnos de 10 minutos cada uno (con la excepción de Hachi, que mantiene activa la barrera, y de Hirako), de tal manera que cuando le vuelva a tocar a Lisa, probablemente Ichigo ya se habrá convertido en un Hollow completo y no será posible salvarle ni revertir su estado.

En el interior de su alma, Ichigo ha sufrido una grave herida a consecuencia del Getsuga Tenshō blanco de su oponente, quien además le impide emplear el bankai al tocar con sus manos a Tensa Zangetsu y hacer que ésta se vuelva blanca y comience a desintegrarse. Hollow Ichigo le explica a Ichigo que, en una batalla, siempre existe la diferencia entre un rey que ostenta la voz cantante y su caballo, que se somete a él y le proporciona más poder, y esta diferencia no es otra que el instinto. Hollow Ichigo le grita a Ichigo que es débil, por necesitar una razón para luchar, y le atraviesa con su Zanpakutō, ya que está dispuesto a matarle para convertirse en el "rey". Sin saber muy bien cómo, Ichigo se encuentra entonces luchando con Kenpachi Zaraki (antes de él, en el anime también se enfrenta a Byakuya Kuchiki y a Jin Kariya), quien le dice que, por más que se niegue a admitirlo, es igual que él, pues su razón de ser es la lucha, y debido a ello no hace más que buscar nuevos enfrentamientos, la única forma de alcanzar un mayor poder. Teniendo estas palabras en su mente, Ichigo sujeta la Zanpakutō de Hollow Ichigo, que se vuelve negra, la saca de su cuerpo y ataca con ella a su enemigo, al que derrota. Reconociendo que aún quedaba algo de instinto de lucha en el interior de Ichigo, Hollow Ichigo admite haber sido vencido y seguir ostentando algún tiempo más la posición de "caballo", pero le avisa de que en cuanto encuentre una oportunidad, tratará de invertir las posiciones. La única forma de que Ichigo no vuelva a ver amenazada su posición y pueda recurrir a Hollow Ichigo en sus combates será manteniéndose con vida, ya que de otra forma, su parte Hollow se alzará con el control. En esos momentos, Love está enfrentándose con un Ichigo que se ha convertido completamente en Hollow, mas al percibir un cambio que marca el fin de la lucha interior, Hachi aísla a Ichigo solo en la barrera con el tiempo suficiente para mantener a Love a salvo de la explosión que se produce y de la que emerge el Shinigami sustituto con su Máscara Hollow, con una apariencia más completa, y tan exhausto que se derrumba sobre el suelo. Hirako acude a su lado, y comprueba que el muchacho se ha logrado imponer a su Hollow interior y no tiene la intención de dejar que vuelva a controlarle nunca más.

El verdadero objetivo de Aizen: la Ōken

Como de costumbre, Orihime regresa pensativa a su casa tras las clases, bastante vacías al no haber rastro de Ichigo, Chad e Ishida, y con una Tatsuki con un comportamiento cada vez más extraño. La muchacha sabe que Ichigo está bien porque puede sentir su energía espiritual, pero no deja de darle vueltas al hecho de que se haya ido sin avisar ni siquiera a Rukia hasta que es distraída por su vecina, que le avisa de que los extraños visitantes que tiene alojados en su casa han traído consigo un extraño y voluminoso aparato. Intrigada, Orihime se encuentra con que Hitsugaya y Matsumoto han instalado una enorme y viscosa pantalla, con la que pueden comunicarse en tiempo real con el Comandante General Shigekuni Yamamoto-Genryūsai, quien justifica la habilitación de la línea de emergencia para hacer partícipe a los Shinigamis destacados en el mundo de los vivos de los objetivos de Aizen, que han sido recientemente descubiertos por Jūshirō Ukitake a raíz de una exhaustiva investigación. Unos días antes de partir al Hueco Mundo, mientras Aizen estaba escondido en las dependencias de la Cámara de los 46 y había sido dado por muerto, había consultado unos libros acerca de la Ōken, o Llave Real. Orihime, que está presenciando esta revelación por petición expresa de Yamamoto, pregunta qué es la Ōken, y Matsumoto le cuenta que existe un Rey de la Sociedad de Almas, también llamado Rey Espíritu, que delega los asuntos políticos en la Cámara de los 46 y no ha sido nunca visto en persona por ningún Shinigami del Gotei 13. Yamamoto corrobora sus palabras y las completa diciendo que el Rey habita con su familia en una dimensión aparte de la Sociedad de Almas, custodiado por la Guardia Real, y la Ōken es el único método de acceder a ese lugar. La conclusión a la que ha llegado el Gotei 13 es que Aizen se propone obtener la Ōken y acceder a los dominios del Rey y ocupar su posición. Sin embargo, el paradero de la Ōken sólo es conocido por el Comandante General del Gotei 13, por lo que Aizen consultó un método para fabricar ese legendario objeto por su propia cuenta. El problema reside en los ingredientes necesarios a reunir para fabricar una nueva Ōken: 100.000 almas extraídas de un lugar especial, cuya localización varía con el tiempo, y en el cual existe una fuerte densidad de energía espiritual... que no es otro que Karakura Town.

Si Aizen lograse su objetivo, Karakura, sus habitantes y la tierra existente bajo ellos desaparecería por completo en todos los niveles de existencia posibles. Orihime se alarma al saber esto, mas Yamamoto hace hincapié en que, exista o no una forma de detener a Aizen, el Gotei 13 debe encargarse de evitar que alcance sus propósitos. Según ha dicho Mayuri Kurotsuchi, la Hōgyoku aún no está del todo activa y que aún tienen un margen de tiempo para prepararse para el enfrentamiento decisivo, que muy probablemente se dé en invierno. Por lo tanto, en el poco tiempo que les resta, todos deben entrenarse activamente y mejorar sus habilidades. Además, Yamamoto le pide a Orihime que avise de todo lo que han hablado a Ichigo Kurosaki, del que van a requerir su cooperación para poder hacer frente a la amenaza de Aizen y de los Arrancar. Orihime y Matsumoto parten a toda prisa, mas Yamamoto le pide a Hitsugaya que se quede un momento más, pues hay una persona que desea hablar con él. Ésta no es otra que Momo Hinamori, aún débil y ojerosa, pero lo suficienetemente fuerte como para mantenerse en pie. Hinamori le pide perdón a Hitsugaya por haber desconfiado de él y por sus acciones pasadas, pero Hitsugaya no quiere hablar del tema y se desvía hacia temas menos problemáticos. Cuando se hace el silencio, una dubitatiba Hinamori le pregunta a Hitsugaya si piensa luchar contra Aizen (al que sigue llamando Capitán Aizen) y matarle, algo que no deja de alarmar al Shinigami, cuyo malestar crece por momentos al ver cómo su amiga, con la mirada perdida y desvariando, le pide que salve a Aizen, pues seguramente alguien le está obligando a actuar de esa forma. Antes de que la situación pase a mayores, Yamamoto intervien y duerme a Hinamori, disculpándose ante Hitsugaya por haber creído que la Subcapitana de la 5ª División estaba lo suficientemente restablecida antes de corttar la comunicación. Al quedarse solo, se ve con claridad el odio de Hitsugaya a Aizen, que no ha hecho más que acrecentarse al comprobar que el daño que le ha ocasionado a Hinamori aún no ha desaparecido.

Matsumoto se queda pensativa un instante al cerrar la puerta de la habitación, al comenzar la conversación entre Hitsugaya y Hinamori, pero se marcha para avisar a Ikkaku y a Yumichika de lo que les ha dicho Yamamoto. Cuando llega a casa de los Asano, su presencia causa una pequeña conmoción en la familia: primero en Keigo, cuando éste se lanza hacia ella, y la Shinigami se defiende segú las costumbre habitual, y después en Mizuho, que sufre un ataque de celos al verla junto a Ikkaku. Mientras, bajo la Tienda de Urahara, Chad está luchando con el bankai de Renji Abarai, a modo de entrenamiento. Aunque iniciailmente pidió ayuda a Urahara, éste determinó que al nivel que se encontraba Chad, sólo podría mejorar luchando contra un bankai, y como el suyo propio por lo visto no es apto para esas tareas, hizo un trato con Renji para que se encargase de esa tarea (y de los quehaceres domésticos) a cambio de responderle lo que desee sobre algo que necesita saber desde hace cierto tiempo. Renji accede gustoso, y Urahara comprueba que el entrenamiento está resultando muy beneficioso tanto para Chad como para Renji. Lo único que le preocupa a Urahara al respecto de todo ese tema es la naturaleza de los poderes de Chad, sobre los que comienza a hacerse una idea más concreta, y que no se parecen en absoluto a los de un Shinigami o un Quincy.

¿Luchar o mantenerse al margen?: la decisión de Orihime

Siguiendo el rastro de Ichigo, Orihime encuentra el escondite de los Vizard y logra entrar a través de la poderosa barrera que ha dispuesto Hachi alrededor de todo el recinto, al percibir que su naturaleza es muy similar a la de sus Rikka. Dentro, Ichigo está combatiendo con Hiyori, en un entrenamiento continuo para ver si puede aumentar el tiempo de permanencia de su Máscara Hollow, que por ahora no supera los cuatro segundos. Todos los Vizard salvo Mashiro, que ya la primera vez que la empleó la pudo mantener quince horas seguidas, necesitaron seguir un procedimiento similar, aunque los resultados eran más satisfactorios que los que está consiguiendo Ichigo por ahora. Hachi se da cuenta inmediatamente de que alguien ha entrado a través de su barrera, y los Vizard comienzan a preguntarse quién ha podido hacer algo así, ya que un Shinigami sería totalmente incapaz de conseguirlo. La sorpresa de los Vizard es mayúscula al ver a Orihime bajar por las escaleras con aire inocente y preguntando, en broma, dónde se encuentra el baño. Orihime le cuenta a Ichigo todo lo que ha sabido acerca de los planes de Aizen, y aunque el Shinigami sustituto le agradece a su amiga que le haya dado esa valiosa información, éste vuelve al poco a su entrenamiento sin que varíe su actitud, dejando desconcertada a Orihime. Ésta acaba comprendiendo que Ichigo se está volviendo cada vez más fuerte, y que no se deja por influir por nada que pueda distraerlo o alejarlo de su propósito. Por ello, Orihime decide que ella debe seguir los pasos de Ichigo y hacerse también más fuerte, partiendo a toda prisa del lugar. Al salir, se topa con Yoruichi, quien la está buscando por petición expresa de Urahara, que desea decirle algo de vital importancia.

Orihime llega a la Tienda de Urahara en el momento justo para contemplar cómo Chad casi pierde el conocimiento, a raíz de la violencia de los ataques del bankai de Renji, pero la situación no parece preocupar a ninguno de los presentes, y el propio Chad afirma estar dispuesto a seguir combatiendo. Urahara ya se ha enterado por Matsumoto de todo lo relacionado con la Ōken, y cuando Orihime le revela sus intenciones de fortalecerse, el ex Capitán de la 12ª División no se anda con rodeos, y le dice que no permitirá que ella se inmiscuya en la guerra que está por comenzar, ante la sorpresa de Renji y de Chad. Urahara hace hincapié en que, tras el ataque de Yammy, Tsubaki no se ha recuperado y Orihime ha perdido su poder ofensivo, por lo que sería una irresponsabilidad que participase en una batalla. Chad se queja y destaca que los poderes defensivos y curativos de Orihime siguen siendo lo suficientemente eficaces como para tenerla en cuenta, además que se trata de una amiga suya que arriesgó su vida en la Sociedad de Almas, pero Urahara se mantiene firme y mantiene que la 4ª División ya está especializada en la curación. Al concluir Urahara diciendo que un luchador que ha perdido sus poderes no es más que una carga, Orihime impide que Chad siga defendiéndola y se marcha a toda prisa de la Tienda de Urahara, tratando de contener el llanto. En la puerta, se topa con Rukia, a la que acaba contándole el incidente. La Shinigami la consuela y le asegura que una persona sólo será una carga cuando pierde la determinación para luchar, no sus poderes, e incide en el hecho de que, de no ser por la acción conjunta de ella, de Ishida, Chad e Ichigo, no seguiría con vida. El dulce momento, en el que Rukia le dice a Orihime que está dispuesta a buscar junto a ella una forma de que pueda ayudar a la causa común, es de pronto interrumpido por Hiyori Sarugaki, que se lleva casi sin mediar palabra a Orihime a la presencia de Hachi.

Con tan sólo echarle un vistazo, Hachi descubre que las horquillas del pelo de Orihime son la fuente de sus poderes, y que una de ellas está rota. Amablemente, el Vizard se ofrece a arreglársela, algo que no deja de desconcertar a algunos de sus compañeros, como Mashiro, que afirma que no le gusta nada Orihime. Rose aventura que probablemente Hachi se sienta feliz de haber encontrado a alguien con habilidades similares a las suyas y que, en cierta forma, él también siente que su familia está creciendo. Hachi es capaz de restaurar sin problemas a Tsubaki, mas la explosión de felicidad de la joven es interrumpida por el Vizard, que aunque le haya ayudado al devolverle su capacidad de ataque, también le recomienda que no luche. No obstante, como Orihime sigue decidida a luchar, Hachi le recomienda que busque nuevas técnicas ofensivas plateándose no "cómo deberían ser" sino "cómo desea que sean". A la salida del lugar, Orihime se encuentra con que Rukia la está esperando fuera. La joven trata de excusarse, mas la Shinigami no quiere saber nada al respecto, pues ya había dado previamente con la energía espiritual de Ichigo, y no se siente molesta por no haber podido hablar con él ni saber qué es lo que se trae entre manos, ya que considera que seguramente está obrando correctamente. Seguidamente, y cumpliendo su promesa, Rukia se lleva consigo a Orihime a la Sociedad de Almas, para entrenar juntas y mejorar a la vez, de cara a la batalla que está por venir. Por su parte, Ishida ha conseguido recuperar sus poderes de Quincy con la ayuda de su padre, Ryūken, que tras agotar las energías de su hijo, le ha atravesado con una flecha en un punto muy próximo al corazón, requisito imprescindible para volver a ser Quincy. También para él se aproximan a continuación duros entrenamientos.

La rebelión de Patros (sólo en anime)

Con Ichigo, Rukia, Orihime, Chad, Ishida y Renji fuera de escena a causa de sus respectivos entrenamientos, el cuidado de Karakura queda a cargo de Hitsugaya y el grupo de Shinigamis que ha acudido con él, y durante un mes entero se hacen cargo con eficacia de la situación, aunque se vean obligados a luchar con enemigos muy variados y de poderes ciertamente superiores al de los Hollows comunes. Además de un Arrancar natural con la capacidad especial de clonarse a sí mismo y algunos Gillian, la situación que más llega a movilizarles es precisamente la más imprevista de todas, ya que es causada por un grupo de Arrancar que han decidido traicionar a Aizen y actuar por su propia cuenta, intentando suplantar a su señor. En el Hueco Mundo, se produce la rebelión de uno de los Arrancar miembros del ejército de Aizen, llamado Patros, que trata de robar la Hōgyoku atacando a traición, y con ayuda de dos aliados, al mismísimo Ulquiorra, aparentemente matándolo antes de lograr su objetivo. Pese a ello, Patros no sabe cómo utilizar la Hōgyoku, así que va al mundo de los vivos con la idea de obligar a su creador, Kisuke Urahara, a que le enseñe a manejarla. Teniendo constancia de la presencia de Shinigamis que pudieran dificultar su tarea, Patros envía a sus subordinados a que acaben con ellos, y de esta forma Menis se enfrenta a Hitsugaya y Aldegor a Ikkaku, poniéndoles las cosas algo complicadas, especialmente cuando liberan sus Zanpakutō, Erizo y Jabalí, mas al final acaban siendo derrotados.

Por su parte, Patros no consigue dar con Urahara, ya que se encuentra fuera atendiendo unos importantes asuntos, y se enfrenta a Renji Abarai, que cuenta además con la ayuda de las almas modificadas Ririn, Kurōdo y Noba. La diferencia de poder del Shinigami, una vez que libera su bankai estando deslimitado, es tal que Patros se ve forzado a liberar su propia Zanpakutō, Jerifalte, pero al hacerlo acaba mostrando a Ririn el secreto de sus ataques. Llegando a la conclusión de que Patros quedará indefenso si se evita que cargue la energía necesaria para seguir lanzando potentes descargas energéticas, algo que se lograría con relativa facilidad sujetándole del asa que hace de brazo en su aspecto liberado, Kurōdo sujeta al Arrancar y de esta manera permite a Renji que acabe con él. Patros muere sin llegar a saber que la Hōgyoku que cree haber robado es en realidad una bola sin ningún valor, y que ha sido víctima de la Hipnosis Total de Kyōka Suigetsu, la Zanpakutō de Aizen. En el Hueco Mundo, Aizen ha ordenado a Ulquiorra (que en ningún momento había llegado a encararse con Patros) que vaya en secreto al mundo de los vivos y dé con el paradero de Orihime Inoue, misión que no tarda en cumplir -aunque fue sorprendido por Urahara mientras se marchaba-, revelándole a Aizen que Orihime no se encuentra en el mundo de los vivos, sino en la Sociedad de Almas.

La Campaña del Mascarón

Aizen mueve ficha: nueva invasión de los Arrancar

Rememorando el informe de Ulquiorra, Aizen ha demostrado un particular interés en los poderes de Orihime y comienza a maquinar cómo poder utilizarlos en su propio provecho. Después de haber transcurrido un mes entero sin existir ninguna confrontación directa entre sus fuerzas y las del Gotei 13, decide ponerse en movimiento. Ulquiorra va a visitar a Yammy en la enfermería, donde le han cosido el brazo que perdió en su lucha con Ichigo, y juntos van a la reunión que ha convocado Aizen, después de verse sobre el hombro de Yammy un 10 tatuado que lo convierte en la Décima Espada. Al entrar, se encuentran con otros Espada y Aizen en el medio de todos ellos, finalizando la conversión en Arrancar de un nuevo sujeto mediante la Hōgyoku. Aizen reconoce que la Hōgyoku no trabaja a pleno rendimiento y que no se activará por completo hasta diciembre, pero que al fusionarse con un poder espiritual dos veces superior al de un Capitán Shinigami, es capaz de liberar por un corto instante casi todo su poder. Al hacerlo, se rompe la barrera y los vendajes que mantenían encerrado al que es el más reciente Arrancar del ejército de Aizen, que se presenta titubeante como Wonderweiss Margera. Tras ello, Aizen le da permiso y plenos poderes a Ulquiorra de llevar a cabo la misión que le mencionó hace casi un mes, permitiéndole llevarse consigo a quien más le apetezca, aunque preguntándole intencionadamente a Grimmjow si él también desea ir.

En Karakura, mientras que Hitsugaya e Ikkaku se comunican en silencio y con eficiencia con sus Zanpakutō, tanto Matsumoto como Yumichika se desesperan por ser capaces de materializar los espíritus residentes en ellas, algo imprescindible para alcanzar el bankai, y les achacan a sus espadas sus propios defectos. La situación da un vuelco al empezar a contorsionarse y contraerse el cielo ante las alarmadas miradas de los Shinigamis, que ven cómo se forma una enorme Garganta de la que emergen cuatro Arrancar: Luppi, Grimmjow, Yammy, Wonderweiss. Yumichika se sorprende al ver con sus propios ojos que Aizen ha adelantado su ofensiva un par de meses, mas antes de que ninguno de los Shinigamis pueda meditar sobre el caso, comienza el combate. Sin hacer caso del sarcástico comentario de Luppi, que le señala como el antiguo número 6, Grimmjow abandona a sus compañeros y parte en busca de Ichigo, sin preocuparse lo más mínimo por todo lo demás. Yammy tampoco encuentra a la persona a la que desea matar entre los Shinigamis allí presentes, y aunque Luppi vuelve a hacer gala de su cruel ironía al recordarle que tiene un asunto pendiente con varias personas (Ichigo, Yoruichi y Urahara), Yammy no capta sus palabras. Sin esperar ni un solo minuto más, Hitsugaya ataca con su shikai ya liberado al propio Yammy, presentándose como el Capitán de la 10ª División. Yammy se alegra de la coincidencia, ya que el también es el número 10, y comienzan a combatir. Por su parte, Luppi se encara a la vez con Ikkaku y Yumichika, presentándose como la nueva Sexta Espada. Matsumoto va a atacar a Wonderweiss, pero al ver que éste no tiene otro interés que ver a los pájaros y perseguir insectos, se pregunta si haría bien combatiendo con alguien así.

La noticia del imprevisto ataque de los Arrancar cunde con rapidez en la Sociedad de Almas, que da la alarma a todos los efectivos, avisando de que los cuatro enemigos que han hecho su aparición en Karakura tienen el nivel espiritual propio de los Espada. Rukia y Orihime están entrenando tranquilamente en las dependencias de la 13ª División ante las plácidas miradas de Ukitake -y, durante unos minutos, también de Shūhei Hisagi- hasta que reciben el aviso del Departamento de Investigación y Desarrollo. Rukia se prepara para partir a toda prisa en auxilio de sus compañeros. Al carecer de mariposa infernal, Orihime está obligada a quedarse en la Sociedad de Almas, pero Ukitake anuncia que ha dado órdenes de fortificar el dangai y permitirle el paso a la muchacha, aunque su viaje sea más largo que el de Rukia. Y no sólo Rukia y Orihime están listas para entrar en combate con los Arrancar: Ichigo también ha percibido el peligro que corren sus amigos y forcejea con Love y Kensei para poder salir del escondite de los Vizard y unirse a la batalla. Los Vizard se niegan a dejarle marchar, ya que el dominio que tiene sobre su Máscara Hollow sigue siendo bastante deficiente (no llega a durarle más de 11 segundos), pero Hirako acaba por dejarle salir con gesto dubitativo.

4 contra 8: Tōshirō Hitsugaya, Rangiku Matsumoto, Ikkaku Madarame y Yumichika Ayasegawa VS Luppi

Yammy no se ve afectado por los gélidos ataques de Tōshirō Hitsugaya, quien pese a estar deslimitado comprende que su shikai es insuficiente para un adversario como es un miembro de los Espada. Su enfrentamiento, por otra parte, es bastante corto, ya que Luppi conmina a Yammy a que le "deje" también luchar con Hitsugaya y con Matsumoto, pues está aburrido de la superioridad que tiene respecto a Yumichika y a consecuencia de que Ikkaku se muestre reticente a atacar a la vez que su compañero de misión. La Sexta Espada se ha cansado de combatir con gente débil, y se dispone a liberar su Zanpakutō. Recordando a Shawlong y el enorme aumento de fuerza que se produjo cuando hizo lo mismo, Hitsugaya libera su bankai y se lanza a toda velocidad contra Luppi, mas llega demasiado tarde, pues en vuelto en una nube de humo y energía espiritual, el Arrancar recita el comando de activación y el nombre de su Zanpakutō, Trepadora. Antes de que se disperse el humo, surge un enorme tentáculo en dirección a Hitsugaya, mas éste es capaz de detenerlo sin problemas con las alas de Daiguren Hyōrinmaru. Luppi reconoce que quizás haya menospreciado la fuerza de los capitanes, mas con su habitual tono burlón se pregunta si Hitsugaya será capaz de resistir ese ataque multiplicado por ocho, y a la vez deja ver su aspecto liberado, con ocho tentáculos a su espalda. Con todos sus apéndices, Luppi ataca a Hitsugaya, quien es incapaz de bloquear los ataques y es derribado ante la consternación de sus aliados. Sin volver a preocuparse por él, Luppi se vuelve hacia Matsumoto, Ikkaku y Yumichika y comienza a luchar contra ellos.

No mucho tiempo después, se ve que Luppi ha infrigido varias heridas a los Shinigamis, pero que éstos no han sido capaces de alcanzarle ni una sola vez. El Arrancar logra aprisionarlos a los tres con sus tentáculos y, cuando se dispone a perforar el cuerpo de Matsumoto, su tentáculo es inesperadamente cercenado por un ataque proveniente de Benihime, la Zanpakutō de Kisuke Urahara, quien ha decidido unirse a la lucha al estar Renji y Chad sin energías suficientes como para poder defender a sus amigos. Mas la interrupción de Urahara es corta, ya que al poco él mismo se ve implicado en su propio combate, y Luppi vuelve a prestar atención a su lucha, capturando una vez más a Matsumoto y volviendo a amenazarla. La Shinigami no se deja intimidar por la Sexta Espada e incluso le provoca, pero antes de que Luppi tome represalias, a su espalda aparece Hitsugaya de nuevo. El Capitán de la 10ª División explica al Arrancar que ha cometido un gran error que ha sentenciado la batalla, pues al haberse confiado al darle por muerto y haberse olvidado de él, le ha dado el tiempo suficiente para preparar un contraataque decisivo. Tras decirle a Luppi que, por más que tenga ocho tentáculos, él tiene a su disposición todo el agua de la atmósfera, Hitsugaya ejecuta la técnica Sennen Hyōrō, con la que aplasta al Arrancar con varios pilares de hielo, aparentemente derrotándolo y finalizando su enfrentamiento.

La batalla de los 11 segundos: Ichigo Kurosaki VS Grimmjow Jaegerjaquez (Ronda 2)

Nada más salir al aire libre, Ichigo se encuentra con Grimmjow, que está esperándole suspendido en el cielo. Deseoso de mostrarlo lo mucho que ha mejorado en el último mes, Ichigo libera su bankai, pero Grimmjow se burla de él, recordándole que en la ocasión anterior no fue capaz de rozarle siquiera con Tensa Zangetsu. A su vez, Ichigo le echa en cara a Grimmjow que gracias a una técnica de su bankai le hizo la cicatriz que aún se ve en su cuerpo, pero también le pregunta qué ha ocurrido con su brazo izquierdo. Con su habitual socarronería, Grimmjow le dice a Ichigo que se deshizo de su brazo porque no sería necesario tener dos para derrotarle, por lo que Ichigo concluye con que no se piensa contener, al mismo tiempo que piensa que tan sólo cuenta con 11 segundos para acabar con su enemigo, ya que no es capaz de mantener su Máscara Hollow por más tiempo. Con un enorme despliegue de energía espiritual negra, Ichigo se pone su máscara y da una buena sorpresa a Grimmjow, que aunque le pregunta a su enemigo qué se supone que es lo que ha utilizado, éste le responde que no tiene tiempo para explicárselo. Haciendo gala de una velocidad capaz de casi pillar desprevenido a Grimmjow, Ichigo se lanza contra él con todas sus fuerzas y un Getsuga Tenshō en el filo de Tensa Zangetsu, antes de enviárselo cuando el Arrancar se aleja de él, superado por el factor sorpresa y el inesperado aumento de poder de Ichigo.

Grimmjow recibe de lleno la técnica de Ichigo, sufriendo aparatosos daños y sangrando profusamente, mas el Shinigami sustituto no tiene tiempo que perder, y le lanza un nuevo Getsuga Tenshō que el Arrancar detiene con su Zanpakutō, sólo para recibir por la espalda un nuevo ataque de Ichigo y salir disparado hacia el suelo. Al ver cómo la pelea se le va de las manos, en medio de su caída Grimmjow lanza un Cero a Ichigo, mas éste logra dispersarlo con su bankai, aunque el instante que invierte en hacerlo le da tiempo a su enemigo para colocarse a su espalda. Para decepción de Grimmjow, Ichigo detiene también el mandoble sin problemas, mas justo entonces se rompe su Máscara, y el Arrancar, exultante, comprende que ya está en sus manos recuperar la ventaja perdida. De hecho, Grimmjow no tarda en hacer muestra de su nueva superioridad, asestando nuevas heridas a Ichigo y lanzándolo contra el suelo, al haber llegado a la conclusión de que el poder que había utilizado le fatiga considerablemente y no podrá volver a utilizarlo en ese combate. Aprovechándose de la situación, Grimmjow inmoviliza a Ichigo contra el suelo por medio de su Zanpakutō y se dispone a lanzarle un Cero a bocajarro cuando de súbito su mano es congelada. Tras de sí se encuentra Rukia Kuchiki, y por medio de su Siguiente Danza, Hakuren, congela a Grimmjow. Sin más preámbulos, Rukia va a liberar a Ichigo, pero antes de que logre retirar la Zanpakutō de Grimmjow éste se libera del hielo y, con un odio tangible, sujeta la cabeza de la Shinigami y carga un Cero, destinado a acabar con ella ante la desesperada mirada de Ichigo.

Refuerzos inesperados: Urahara e Hirako se unen a la lucha

Tras atacar a Luppi y liberar temporalmente a Matsumoto de sus tentáculos, Urahara se ve a su vez pillado por sorpresa por Wonderweiss Margera, quien se lanza hacia él con la intención de cogerle el sombrero. El tendero le evita in extremis, percibiendo que su forma de ser es un tanto especial mas al atacarle, Wonderweiss le responde con un ataque que nunca antes había visto y que casi llega a encajar. Preguntándole qué técnica es la que ha empleado, Urahara es golpeado por la espalda por un exultante Yammy, quien aprovecha su ventaja para lanzarle en repetidas ocasiones la misma técnica, diciéndole que su nombre es Bala, y aunque es más débil que un Cero, es del orden de 20 veces más rápida. Wonderweiss pierde todo el interés en la lucha y vuelve a mirar a los pájaros e insectos que vuelan cerca de él, pero Yammy mantiene su ofensiva hasta que Luppi es derrotado. Entonces, Urahara aparece indemne detrás de Yammy, comentando con burla que Aizen se va a enfadar mucho. El hecho de ver ante sí a Urahara, como si nada, pilla desprevenido a la Décima Espada, que vuelve a lanzarle sucesivas Bala hasta que, de nuevo, el ex Capitán de la 12ª División se pone a sus espaldas y le dice que esa técnica no volverá a alcanzarle, tras lo cual descarga sobre él un golpe con Benihime. Urahara afirma que ya ha analizado el patrón de movimientos de Yammy y la descomposición energética de la Bala, así que está preparado para anular ese ataque, e incluso contrarrestarlo. Además, le explica que por medio de un novedoso gigai portátil, sus ataques no han llegado a alcanzarle, y que ahora pueden dar el punto y final a su combate, algo que enfurece bastante al Arrancar.

Por su parte, Rukia es salvada en el último momento por una insospechada ayuda: Shinji Hirako. Sin dejar de manifestar su disgusto por tener que entrometerse en los asuntos de los Shinigamis, Hirako se encara con Grimmjow, quien le pregunta quién es, al suponer que es un amigo de Ichigo. El Vizard se niega a responderle, afirmando que su identidad no es importante, ante lo cual Grimmjow se lanza hacia él, provocando numerosos destrozos cuando Hirako esquiva, invariablemente, sus arremetidas. Considerando que el Arrancar es demasiado impulsivo, Hirako toma la iniciativa en el combate al ponerse su Máscara Hollow y lanzar un poderoso Cero a un Grimmjow atónito, que logra minimizar los daños sufridos dirigiendo su propio Cero contra el de Hirako. Gravemente herido, tanto en su cuerpo como en su orgullo, Grimmjow se dispone a liberar con rabia su propia Zanpakutō, cuando es de repente interrumpido por Ulquiorra, quien aparece tras él al poco de pronunciar el comando de activación de su arma. Ulquiorra le dice a Grimmjow que la misión ha sido cumplida, y que ahora deben marcharse al Hueco Mundo, cosa que hacen al formarse una Negación a su alrededor. No muy lejos, la pelea entre Yammy y Urahara se ve interrumpida, al verse rodeado la Décima Espada por una Negación, de la misma forma que ocurre con Wonderweiss y con Luppi, quien es liberado de su prisión de hielo. Antes de marcharse, Luppi amenaza a Hitsugaya con matarle la próxima vez que le vea, mientras que Ulquiorra se percata de que se ha operado un cambio en los poderes de Ichigo, aunque no le concede importancia, pues la guerra ya está decidida a favor de Aizen.

Adiós, días dorados

Trágica despedida: Orihime se marcha al Hueco Mundo

La misión que encomendó Aizen a Ulquiorra no era, ni mucho menos, dirigir un ataque de los Arrancar a los Shinigamis destacados en el mundo de los vivos, sino más bien emplearlos como señuelo para que cundiese la alarma en Karakura y el Seireitei, así como preparar una trampa a la pieza fundamental de todo aquel entramado: Orihime Inoue. Antes de que Ulquiorra detenga a Grimmjow y ordene el regreso al Hueco Mundo, accede por una Garganta al dangai y se encuentra con Orihime, que está siendo escoltada a toda prisa a Karakura por dos Shinigamis rasos. Al reconocerle como un Arrancar, la escolta de Orihime se dispone a atacar a Ulquiorra, pese a que la muchacha les pide que le dejen hablar antes. Como resultado, Ulquiorra hiere con sus Bala de gravedad a los Shinigamis, no mostrando reparo alguno en expresar su sorpresa al ver que Orihime es capaz de curar heridas tan graves como las que ha infligido, mortales de necesidad. Sin darle opción a quejarse ni hacer otra cosa que no sea más que someterse a su mandato, Ulquiorra obliga a Orihime a acompañarle al Hueco Mundo, ya que sus poderes han sido objeto de interés de Aizen, y amenaza con matar a sus amigos (que en ese momento están combatiendo contra los Arrancar en Karakura) si se opone. En una situación crítica como aquélla, Orihime no tiene más remedio que acatar sus órdenes, aceptando una pulsera especial de manos de Ulquiorra, con la podrá atravesar cualquier objeto material y que impedirá que sea detectada por cualquier persona que no sea un Arrancar. El inflexible Ulquiorra le concede a Orihime un margen de doce horas en las que puede poner en orden sus asuntos en Karakura y despedirse de una sola persona, antes de partir con él al Hueco Mundo.

Aquella persona a la que Orihime ha decidido visitar antes de despedirse, aun sabiendo que no la podrá ver a causa de las condiciones impuestas por Ulquiorra no es otra que Ichigo, que descansa por fin en su cuarto, después de que Hachi haya curado lo poco que ha podido sus heridas y Rukia haya velado su sueño hasta la llegada de Karin y de Yuzu, anhelantes por ver a su hermano tras un mes sin tener noticias suyas. Entrando a través de las paredes, Orihime comenta en voz alta que tenía muchas personas de las que podía despedirse, como Tatsuki, Chad, Ishida o Rukia, pero un sonrojo suyo le impide continuar hablando de los motivos que le han llevado a ese lugar. Silenciosamente, Orihime se inclina sobre Ichigo dispuesta a besarle, pero en el último momento se detiene con lágrimas en los ojos, echándose en cara que no estaría bien que eso fuese lo último que hiciera. En un memorable y enternecedor discuros, Orihime le habla a Ichigo de lo que le hubiera gustado ser en el futuro y de que, aunque hubiese tenido 5 vidas totalmente diferentes, en todas ellas se habría enamorado de la misma persona. Después de ello, Orihime dice adiós a Ichigo y se dispone a marcharse en silencio.

Los Ryoka se vuelven a reunir: comienza el rescate de Orihime

Al día siguiente, cuando Ichigo se despierta, apenas tiene tiempo de sorprenderse de ver sus heridas curadas, ya que aparece en su ventana Tōshirō Hitsugaya, quien reconoce restos del poder espiritual de Orihime en aquel lugar y le pide a Ichigo que le acompañe urgentemente. En casa de su amiga, los otros Shinigamis destacados en el mundo de los vivos están aguardando su llegada para comunicarse con la Sociedad de Almas, apareciendo al otro lado de la pantalla el Capitán Ukitake con gesto severo. El líder de la 13ª División les revela que, según el testimonio de los dos escoltas enviados con Orihime al dangai, la joven fue capturada o asesinada por los Arrancar, algo que alarma enormemente sobre todo a Ichigo y a Rukia. No obstante, el Shinigami sustituto interviene enfurecido diciendo que Orihime no puede estar muerta, ya que sólo ella podría haber sido capaz de sanar la grave herida que le había infrigido Grimmjow en el brazo, un comentario que hace intervenir al mismísimo Comandante General Yamamoto. Éste llega a la conclusión de que, si Orihime está viva y ha tenido el tiempo suficiente como para ir a curar a Ichigo después de haber sido interceptada por los Arrancar, no puede significar otra cosa que les ha traicionado, y se marchó al Hueco Mundo por su propia voluntad. Ichigo está dispuesto a discutir con Yamamoto y defender a Orihime, mas es detenido por Renji, quien opta por una vía más política al solicitar ir al Hueco Mundo y traer de regreso a la joven. El Capitán de la 1ª División se opone totalmente a una medida así, pues la actual misión del Gotei 13 es proteger la Sociedad de Almas y no deben malgastar efectivos. Rukia avisa que ella no puede obedecer una orden así, algo que por otra parte se esperaba Yamamoto, ya que hace ir a los Capitanes Kuchiki y Zaraki a traer, aunque sea a la fuerza, a todos los Shinigamis del grupo de Hitsugaya. Ichigo se decide a salvar a Orihime aunque sea él solo, y pide ayuda a Yamamoto para decirle cómo llegar hasta el Hueco Mundo, pero de nuevo éste se niega a tal idea, al considerar que Ichigo es un guerrero de gran importancia para la guerra que se avecina y debe esperar hasta nueva orden.

Con Rukia y Renji fuera de escena -muy a su pesar-, Ichigo regresa a las clases recibiendo una buena reprimenda de su maestra y con gran alegría por parte de Keigo y de Mizuiro. Este último le da las entradas para el estreno de la película Bad Shield 2, algo que ya habían hablado con anterioridad, e Ichigo con gesto pensativo las acepta tras comentar que para esa fecha ya estará de vuelta en casa. Ichigo se marcha sin más, dejando tras de sí algo extrañados a sus amigos, pero es llamado por Tatsuki, que parece estar al límite de sus fuerzas. Su amiga le dice que no es capaz de encontrar a Orihime por ninguna parte, y como Ichigo parece quitarle importancia al tema, Tatsuki se enfurece, le arrincona y le sujeta el jersey, gritándole y diciéndole que antes era capaz de sentir la presencia de Orihime pero que desde ayer parecía como si se hubiera desvanecido totalmente. Como Ichigo sigue sin soltar prenda, Tatsuki acaba revelándole que le ha visto vestido de Shinigami y que sabe que han pasado muchas cosas extrañas en los últimos tiempos, tras lo que le ruega que le diga qué es lo que está ocurriendo. Ichigo endurece la mirada y le responde que todo aquello no es asunto suyo, ante lo cual Tatsuki le asesta un potente puñetazo en el rostro y necesita ser sujetada por Keigo, mientras Mizuiro se preocupa por el estado de Ichigo. Éste se levanta sin más, y sin hacer caso de las duras y entristecidas palabras de una Tatsuki que está fuera de sí, se marcha y les pide a sus amigos que no se involucren en todo aquello. Esa misma noche, Ichigo va a visitar a Urahara, quien ya le está esperando y le dice que los preparativos para su viaje al Hueco Mundo están listos. Mientras bajan a la sala subterránea, Urahara le revela a Ichigo que sospechaba que Aizen acabaría interesándose por los poderes de Orihime, y por ello trató de apartarla de la línea de batalla, aunque fue demasiado tarde.

Ichigo es recibido por Ishida y Chad, que se encuentran preparados para ir con él al Hueco Mundo. Ichigo trata de oponerse, diciendo a sus amigos que al nivel al que están actualmente sus poderes no sería una buena idea, mas al ver los ropajes Quincy de Ishida y la nueva forma del brazo derecho acorazado de Chad, acaba por mantenerse callado. Chad le pide que confíe en ellos y que no cargue él solo con todo, pues por algo son amigos. Considerando que los tres ya están preparados, Urahara recita un encantamiento que le permite abrir una Garganta y les advierte de los peligros que pueden encontrarse por el camino hasta que lleguen al Hueco Mundo. Ichigo le pide a Urahara que se las apañe para decirle a su familia que no s preocupen por su nueva ausencia, mas se niega a que él hable con sus amigos, asegurando que cuando regrese ya se encargará él de pedirles disculpas. A continuación, Ichigo, Chad e Ishida entran en la Garganta, y Urahara les dice a Tatsuki, Keigo y Mizuiro que ya pueden salir, pues había detectado su presencia desde que Ichigo llegó a la tienda, aunque ni el propio Shinigami sustituto se diese cuenta de que estaba siendo espiado. Urahara esboza una media sonrisa al ver las miradas preocupadas de los amigos de Ichigo, y después dice que ya es hora de que él también haga su propio trabajo.

En esos mismos instantes, en el palacio de Las Noches, Aizen recibe desde su trono a Orihime, que ha llegado junto con Ulquiorra, Luppi, Grimmjow, Yammy y Wonderweiss. Sin poder negarse a la petición de Aizen de que le muestre la naturaleza de sus poderes, Orihime accede a restaurar el brazo perdido de Grimmjow. Luppi, que ya estaba de por sí disgustado por saber que no había sido más que un simple señuelo, se burla ante la idea de que Orihime pueda regenerar el brazo de su antecesor en el cargo de Sexta Espada, mas el Sōten Kisshun puede hacerlo con notable rapidez, dejando atónitos a los Arrancar allí presentes. Como Luppi se niega a creer lo que ha visto con sus propios ojos, Aizen le explica que el poder de Orihime no es una restauración temporal o espacial, como en un principio creyó Ulquiorra, sino más bien el "Rechazo de los Eventos", algo muy superior a una simple restauración y que le permite ir más allá de los designios divinos. Según sus propias palabras, es el poder para "infiltrarse en los dominios de Dios". Grimmjow le pide a Orihime que le cure también la zona del costado que antes mostraba un tatuaje con el número 6, algo que no deja de alarmar a la actual Sexta Espada, Luppi. Sin embargo, antes de que pueda hacer nada, Grimmjow atraviesa con su mano el pecho de Luppi y destruye la parte superior de su cuerpo con un Cero, refiriéndose a su objetivo con las mismas irónicas palabras de "antiguo número 6" con las que él le dirigió la palabra a su llegada a Karakura. Con una temerosa mirada de Orihime y el silencio del resto de los presentes, Grimmjow grita a los cuatro vientos que es de nuevo la Sexta Espada y estalla en salvajes carcajadas, al haber recuperado la totalidad de sus poderes.

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